domingo, diciembre 10, 2006

Entrevista a Federico Salazar

Posted on 9:06 p.m. by Javier Vargas

Conductor de Primera Edición hace una pausa en su trabajo y conversa con Punto y Aparte.

Se apagan las luces del set, y el periodista Federico Salazar deja el rol de locutor de un sintonizado noticiero matutino, para pasar a desempeñar, horas más tarde, su papel de catedrático. Dueño de un estilo propio, que aunque no se anima a definir es una bien combinada mezcla de formalidad y de humor al narrar noticias y al hacer entrevistas. Salazar confesó en un salón de la Universidad de San Martin de Porres no haber estudiado periodismo sino filosofía. En su época de estudiante sanmarquino quería tener algunos ‘cachuelos’ y se le presentó la oportunidad de trabajar en el área de prensa de una revista. Cuando aceptó ese desafío, no se imaginó que el mundo del periodismo lo atraparía por completo y hoy, que mucha agua pasó debajo del puente durante 25 años, pasó a ser parte fundamental de su vida.

“Hay que estudiar desde la historia de la cultura, semiótica, filosofía, sociología, antropología, cine hasta la poesía y más allá de la lingüística, en realidad hay que saber de todo, no por ganar a la competencia sino por amor a este oficio”, refiere y aconseja Salazar a los futuros comunicadores.

- ¿Qué características nota en el periodismo actual?
“Ha cambiado bastante, el televisivo sobre todo ha logrado cierto protagonismo, principalmente porque son las empresas televisivas las que tienen presupuestos para hacer periodismo de investigación. Pero pese a ello, creo que no se hace el trabajo de antes. No se investiga minuciosamente los temas. Además, hay un descuido en el periodismo escrito. Por ejemplo, en el caso del lenguaje, los estándares y en el trabajo de la información propiamente dicho”.

- ¿Y ese estilo sensacionalista que parece predominar en muchos medios?... ¿Qué hacemos con él?
“No está mal necesariamente, lo que a mi me importa de una información es que sea sustentada, que corresponda a la verdad de los hechos y no si es o no sensacionalista. La información periodística debe revelar, no esconder el hecho. Lamentablemente ahora se ve una sociedad muy violenta, donde no hay respeto a las reglas de conducta. Es una sociedad bastante desarticulada y el primer factor sin duda para que eso suceda es la violencia familiar”.

- Los noticieros matutinos de televisión parecen tener un sello que los identifica...
“Sí, en la mañana deben parecerse a la radio porque la gente está empezando su día, se está alistando y no está mucho tiempo frente al televisor. Entonces si uno hace algo formal pierde la sintonía porque la gente está más escuchando, ve a medias. Se tiene que tener ese estilo para obtener la aceptación del público y darle a la vez una manera distinta y fácil de recibir la noticia, de manera ágil, muy ágil”.

- ¿Qué piensa del estilo de Jaime Bayly?
“Es sarcástico y estupendo, un buen conductor, y como que ha creado un nuevo género que es una mezcla de talk show con el stand up comedy y entrevistas. Lamentablemente no lo veo todos los domingos porque al otro día me tengo que levantar a las cuatro de la mañana (risas)”.

- ¿Y su propio “doble sentido”?
“Antes lo podía hacer más, incluso cuando trabajaba con Sol Carreño, pero ahora no por lo mismo que es una realidad distinta, donde los secuestros, asesinatos no lo permiten. Un programa de espectáculos que es más suelto permite el doble sentido y comunicarse a un nivel más lúdico, más de juego con la gente”.

- ¿Cuál es su meta personal en el corto plazo?
“Terminar mis trabajos de investigación sobre escritores del siglo dieciocho, es un trabajo que he tenido que dejar varias veces por factor tiempo. Además quisiera terminar mi libro que trata sobre la moral en relación con el trato que se da al cuerpo, por ejemplo, en el caso de consumir droga, la prostitución, el proxenetismo o la comercialización de sangre”.

- Finalmente, ¿Qué noticia le gustaría dar?
“... Conductor de televisión se ganó la Tinka y mejor aún si ese conductor se llama Federico Salazar, ja, ja, ja... “.


_______________
Por Diana Pecho Baldeón