miércoles, septiembre 26, 2007

Fotografía de Toscani contra la anorexia

La imagen ha generado una gran polémica, y divide al mundo de la moda.

ROMA (AFP).- El conocido fotógrafo italiano Oliviero Toscani, célebre por sus campañas chocantes para la firma Benetton, lanzó este lunes una impresionante denuncia contra la anorexia con la publicación de una foto gigante de dos páginas de una chica desnuda extremadamente delgada. Esta campaña llegó también a las calles, donde son expuestos enormes carteles.

La publicidad, anunciada en el diario La Republicca, incluye una sola palabra, "No", y es financiada por la marca de ropa italiana "No-l-ita".

"Desde hace años me ocupo del problema de la anorexia. ¿Quiénes son los responsables? En general los medios de comunicación, la televisión, la moda. Me parece muy interesante que una marca de ropa comprenda el fenómeno, tome conciencia de su papel y patrocine la campaña", declaró el fotógrafo a los medios de prensa italianos.

A finales del 2006, el gobierno italiano, la Federación de la Moda italiana y la asociación Alta Moda -que agrupa a los modistos italianos que presentan sus colecciones en Roma y Milán- adoptaron el llamado "Manifesto anti-anorexia" con el fin de "imponer un modelo de belleza sano, solar, generoso y mediterráneo".

El acuerdo prohíbe contratar para los desfiles a menores de 16 años y obliga las modelos a presentar un certificado médico que certifica que no tienen problemas de carácter alimentario.

El fotógrafo realizó numerosas campañas para Benetton entre 1982 y el año 2000 en las que denunciaba el racismo y los horrores del sida, obteniendo así el éxito mundial para la marca italiana.

La modelo. Isabelle Caro accedió a posar desnuda debido a que desea que su experiencia sirva para prevenir la terrible enfermedad.


Fuente: AFP
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jueves, septiembre 20, 2007

La sonrisa virtual cumplió 25 años

¿Quién no ha puesto alguna vez ":-)" en un mensaje?

Quizás usted lo conozca hoy como un pequeño círculo amarillo, que sonríe de forma ficticia, pero universal. Este emoticón (símbolos usados en las comunicaciones por texto del ciberespacio para demostrar estados de ánimo), llamado Smiley, es el primero y el más conocido de la historia, y ayer cumplió 25 años de creación.

Su creador es Scott E. Fahlman, profesor de investigación de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh (Pensilvania), que estos días no tiene tiempo para dedicarse a su afición, la inteligencia artificial y sus aplicaciones informáticas. Está abrumado por las llamadas y felicitaciones que recibe en su despacho.

Según explica, a principios de los años 80, la comunidad científica de su universidad era ya un hervidero de innovación y de largas conversaciones electrónicas entre profesores, investigadores y estudiantes. Un día alguien envió un correo en broma sobre una supuesta contaminación en un ascensor, lo que desató un gran debate sobre el límite del humor en la red y cómo marcar los comentarios divertidos para que nadie se los tomara en serio.

Fue entonces que el 19 de setiembre de 1982 Fahlman envió, a las 11:44 de la mañana, este mensaje: "Propongo la siguiente secuencia de caracteres para los bromistas :-). Léanlo de lado". Allí mismo propone usar :-( para los mensajes que no son en broma.

En su página web (www.cs.cmu.edu/~sef/Orig-Smiley.htm), Fahlman cuenta que no guardó una copia de su mensaje original y que gracias a un empleado de Microsoft pudo encontrar el dichoso mensaje refundido entre algunas copias de seguridad ya olvidadas.

Este estadounidense, que vive con su esposa en el campus de la universidad, ve con orgullo y fascinación cómo "un pequeño mensaje que puse en unos 10 minutos, se ha transformado en algo que se ha extendido a todo el mundo", comenta.

Fahlman nunca recibió una contraprestación económica por su invento, que utilizan cada día millones de internautas.


Cortesia:
El Comercio
elcomercio.com.pe

Foto: AP

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miércoles, septiembre 12, 2007

Universitarios y Empresas nuevamente juntos

El objetivo es crear una red de contacto entre empresas y estudiantes universitarios que buscan explorar sus posibilidades de prácticas pre-profesionales y empleo.


La Cámara de Comercio de España realizará el 14 y 15 de setiembre el IV Encuentro Universitarios y Empresas en las instalaciones del Centro Español ubicado en avenida Salaverry 1910 Jesús María, de 9 a.m. a 6 p.m.

El certamen es GRATUITO, y permitirá a cientos de universitarios de diferentes centros de estudio del país establecer una relación y tener la oportunidad de crear una red de contactos con los responsables de R.R. H.H y Marketing de las empresas, conocer la cultura organizacional y el proceso de selección de aquellas. Así mismo los asistentes podrán entregar su currículo vitae a los representantes de las empresas.

La Cámara Española, con el fin de acercar al mercado laboral a los jóvenes, ha invitado al Encuentro Universitarios y Empresas a expertos consultores para dictar conferencias sobre: el espíritu emprendedor, marketing personal, cómo hacer un currículo exitoso, liderazgo, ventajas competitivas en una entrevista de selección, entre otros temas.

Además, para motivar el autoempleo, el emprendimiento y la creación de empresas, emprendedores exitosos de reconocidas marcas contarán sus experiencias a los asistentes.

Este año, este encuentro tendrá dos novedades: los talleres vivenciales que consistirá en simular una entrevista de selección donde los asistentes serán calificados por consultores de recursos humanos, y la participación de empresas que realizan procesos de selección para trabajar en España.

viernes, septiembre 07, 2007

PIDEN DINERO A CAMBIO DE MILAGROS - II Parte

Leer primera parte, aquí.

Pare de sufrir, pero pague primero.

Después de esto viene la venta de milagros al mejor postor, a ver quien da más por alcanzar sus sueños –seguimos parados adelante-. El pastor recalca que cualquier deseo se cumplirá –nos mira fijamente a los ojos, como tratando de convencernos para que demos algo de dinero–. Mientras más grande sea el sacrificio (dinero) de una persona, “más bendecido será”. No puedo creer lo que escucho, aunque lo sospechaba, pero no me imagine que el pastor pediría dinero de forma tan descarada. “¡Quién da mil (soles), quién puede dar una muestra de su sacrificio por el Señor!. ¿Le parece mucho? ¿Sabe cuánto le puede dar Dios en su vida? ¡Muéstrele su confianza a Dios! ¡Confíe en Dios!”, grita el predicador brasileño. Las personas que estamos adelante nos miramos unos a otros. Es evidente que más de uno se siente presionado.

El pastor, con unos sobres en la mano, habla sobre La Campaña de Israel, explica que tiene que poner su sacrificio –dinero, y cuánto más mejor– en el sobre, escribir sus deseos, y ellos lo llevarán al monte Sinahí en Israel. Cuando el pastor pide 500 soles se levantan 4 personas. Ellas suben al escenario, les entregan un sobre, apuntan sus datos en un libro azul y finalmente lo firman. Esto debe ser –me imagino– para que no se les escapen, y hacerles recordar su “promesa” cada vez que puedan.

Así va pidiendo dinero, “quién da 500, quién da 430” –pide como si fuera una subasta de milagros–, hasta llegar hasta los 300 soles. Incluso se molesta. “Gastas tu dinero en cualquier cosa, y no le puedes dar muestra de tu fe a Dios. ¡Recuerda! –recuerden la explicación que dio el predicador de la lectura bíblica– ¡Desprendimiento, sacrificio y confianza te pide el Señor!”, nos grita el pastor.

Después de esta subasta de milagros. Ordenan a todos formar dos filas, una a la izquierda y la otra a la derecha, pegadas a la pared. En el centro, en el piso, hay un plástico, encima tiene sal. Ordenan a la gente caminar sobre la sal. En el camino, el pastor y sus ayudantes ponen sus manos en las cabezas de las personas. Este ritual es para sacarte, según el pastor, el mal, el daño, los demonios.

Ya pasé por la sal, estoy en mi lugar, me duele el cuello de la sacudida que me dieron. Observo que otros pastores se han quedado sujetando la cabeza de algunas personas. Algunas lloran, otras dicen frases que no entiendo. En el medio de la gente, una viejita, que hace unos minutos subió al escenario comprometiéndose a dar 500 soles está siendo sujetada por un ayudante del predicador. “No se asusten hermanos. Estas personas tienen demonios que atormentan su vida”, afirma el pastor.

– ¿Demonio estás allí?–pregunta el pastor–.
– ¡Sí! –responde la anciana gritando con voz ronca. Se supone que es el demonio que la posee.
– ¿Te gusta que la gente de dinero para el Señor?
– ¡Sí! –responde la anciana.
– Te vuelvo a preguntar –al parecer el “demonio” se equivocó en la respuesta¬–. ¿Te gusta que la gente de dinero para el Señor?
– ¡No! –grita la anciana.
– ¿Te gusta que participen en La Campaña de Israel? –sigue preguntando el pastor, mientras la tiene cogida de la cabeza y la empuja hacia abajo–.
–¡No!

Luego, lo más esperado, el pastor “le saca el demonio”: “¡Fuera demonio! ¡Quema, quema! ¡Fuuueraaaaa!”. Todos aplauden la “sanación de la anciana”. Comienzan a cantar y dar alabanzas a Dios.

Son las 5:30 pm. (a las 6 es el otro turno), ya estoy cansado. Antes de despedirse, hace recordar que el lunes (osea mañana para los presentes), repartirán el “aceite de la prosperidad”, con el cual uno obtendrá el éxito económico. Sólo le falta decir que uno se volverá millonario. Así que reparten unas botellitas de plástico a todos los que quieren recibir el aceite el día lunes. Una buena estrategia para que la gente regrese.

Cuando creí que todo terminó, entraron unas señoritas con cajitas que contienen “la oración para la familia”. El pastor pide una ofrenda de 10 ó 20 soles para entregar la cajita “que será de bendición para el hogar”. Después, pide 5 soles, y les entregan otro objeto –según el pastor– de bendición. Finalmente pide lo que tengan, 4, 3 ó 1 sol, y les entregan el periódico de la iglesia.

Este grupo de pastores atienden todos los días. Cada día te ofrecen algo: el aceite de la prosperidad, tocar el manto de Jerusalén, las piedras del monte Sinahí, la rosa consagrada, el agua del río Jordán o realizan campañas como La Campaña de Israel, entre otras. Las ceremonias duran 3 horas, donde a la gente le quitan hasta su último sol. Un verdadero sufrimiento.


"El templo de la fe". Esta es la sede nacional, ubicada en el distrito de Breña.



Artículos relacionados:

Piden dinero a cambio de milagros - I parte. (Punto y Aparte)
Pare de sufrir engaña con amuletos. (Diaro La Prensa - Nicaragua)
Pastores de Pare de Sufrir piden celulares y relojes. (Diario La Crónica - México)
Cómo ganar fieles y dinero. (agenciaperu.com)



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jueves, septiembre 06, 2007

PIDEN DINERO A CAMBIO DE MILAGROS - I Parte

“¡Quién da mil soles por el Señor!”

Pastores de la iglesia Pare de sufrir persuaden a la gente para que se comprometan a entregar dinero. Les prometen que Dios les cumplirá todo lo que pidan.


Son más de la medianoche, y en el canal cinco (Panamericana Televisión) hay un hombre de camisa blanca y corbata azul. Habla mirando fijamente a la cámara. Por momentos alza la voz, luego habla despacio. Mueve su manos de un lado a otro. Parece que tratara de hipnotizarme. Hace varias preguntas: “¿Usted sufre de alguna enfermedad? ¿No puede dormir? ¿Su esposo la abandonó? ¿No tiene empleo? ¿Quiere lograr la prosperidad económica?... Usted puede obtener lo que desee, Dios se lo concederá. Venga este domingo y participe de La Campaña de Israel... “.

En la avenida Venezuela 681, en Breña, se ubica la sede principal de la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, más conocida –por su programa de televisión y de radio– como Pare de sufrir. Esta agrupación religiosa llegó al Perú hace 11 años. Proviene del Brasil. En el mundo esta iglesia tiene hasta cuatro nombres, pero tienen detalles en común: sus obispos son del Brasil, utilizan la frase “pare de sufrir”, y ofrecen los mismos artículos religiosos a cambio de dinero.

Son las tres y veinte de la tarde, de un día domingo. Estoy vestido con unas zapatillas plomas viejas, pantalón de buzo verde, un polo plomo y una casaca jean azul. Se supone que trato de hacerme pasar como un muchacho pobre. La ceremonia ya ha comenzado. En la puerta, una señora con saco y falda azul, me invita cordialmente a pasar.

El local luce impecable. Las paredes son de con color perla. Está todo bien iluminado. Sigo el camino del centro que divide a la butacas en dos bloques. Al frente, en el escenario, hay un fondo de madera llena de fotografías de personas. A la izquierda, hay un gran cruz de madera que llega casi al techo, tiene un manto blanco envuelto a manera de chalina. A la derecha, una mesa con mantel blanco, sobre ella una copa de metal y unos cuadernos de tapa azul. En el centro, un mueble de madera. Allí, un hombre vestido con camisa celeste y pantalón gris se dirige al público. Tiene una voz ronca, grita por momentos, regaña a algunas personas: “No se distraiga. ¡Míreme a mí! ¡Míreme a mí! Dios le está hablando a través de su mensajero...”, afirma el pastor, el mismo que vi en el programa de televisión.

Habrá unas 150 personas aproximadamente. Ocupan las primeras filas de las butacas. Todos estamos parados. El pastor está hablando sobre el diezmo (una cantidad de dinero que uno se compromete a entregar). “Levante la mano la persona que quiere recibir el sobre (para entregar dinero). Recuerde que a Dios le agrada el diezmo. El Señor bendice a los que ofrendan con fe. Mientras más des, más recibirás. ¿Amén?, pregunta el orador. ¡Amén!, responde el auditorio.

“No confunda el sobre del diezmo con La Campaña de Israel. El diezmo es aparte, esa es su promesa con el señor. De La Campaña de Israel ya hablaremos...”. Luego prosigue con la lectura de la Biblia. Lee el pasaje bíblico donde Moisés está en el monte Sinahí, y ve la zarza en llamas. Por momentos se detiene y da una explicación –a su libre interpretación– de lo que Dios nos quiere decir.

El pastor hace un resumen de su enseñanza del día: “Dios quiere que dejes todo atrás. Despréndete de las cosas materiales. Luego, Dios te pide sacrificio. ¿Qué puedes sacrificar por el Señor?. Para alcanzar la felicidad, para que Dios te dé lo que tú quieres, él te pide sacrificio. Finalmente, Dios te pide confianza. No hagas caso lo que te digan, van a querer confundirte. Confía en Dios, y en su mensajero, que soy yo. ¡Porque todo lo que tú le pidas, él te lo dará, pero primero, él te pide sacrificio!...”.

Cierra la Biblia, y pregunta quienes han venido por primera vez, luego les pide que pasen adelante –entre ellos estoy yo-. Nos ponen en fila, hombro con hombro, al pie del escenario. Hay que alzar la cabeza para ver al pastor. “¡Míreme a mí! ¡Míreme a mí!”, ordena. Luego pide que miren todos a la pared. Proyectan un video. Es “un testimonio” de una señora que participó de La Campaña de Israel. La mujer cuenta que vendió hasta sus cosas para poder ofrendar (dar dinero) para la campaña, y que hora es muy, pero muy feliz.


Continuará...
(Mañana, segunda parte)